Vivimos en un mundo donde ya existen programas matemáticos muy poderosos como Matlab, donde podía realmente aplicar las matemáticas para procesar imágenes o para codificar voz; otros como Multisim que te deja ver la respuesta de los circuitos a determinadas entradas; o algo tan sencillo como utilizar Mathematica para visualizar el campo eléctrico en una gráfica en 3-D en lugar de con una ecuación.
Sin embargo, gran parte de los profesores están acostumbrados a enseñar a la antigua. Tanto poder computacional y yo seguía resolviendo ecuaciones a mano. Uno llega al mundo real en el que tienes que resolver problemas y no solo ecuaciones. Si desde la escuela no se promueve este tipo de pensamiento, se vuelve complicado aplicarlo después.
Como les dije, esta idea no se me ocurrió a mí, pero igual estoy de acuerdo con ella y la comparto para que ustedes también lo hagan, ya sean alumnos o profesores, trabajadores o padres de familia. En algún momento de la vida nos toca ser maestros y podemos decidir aprovechar los avances tecnológicos que otros han creado. Sin distraernos en reinventar la rueda, podemos enfocarnos en crear cosas más grandes con el conocimiento que ya existe y con las herramientas que se nos han dado.












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